
Colombia: Más Allá de la Belleza y el Café:
Cuando pensamos en Colombia, es cierto que a muchos se nos vienen a la mente dos cosas: la innegable belleza de sus mujeres y su famoso café (del que, por cierto, les hablaré en mi próxima entrada). Pero en mis viajes por este fascinante país, descubrí una delicia que me cautivó por completo, especialmente porque no soy fanático del té tradicional.
Para mi sorpresa, lo que me ofrecieron no era una bolsita de té de supermercado de Jamaica, manzana o canela. ¡Nada de eso! Se trataba de una infusión de frutas frescas que da como resultado la increíblemente deliciosa Agua Aromática.
La Magia de la Aromática Colombiana
¿Cómo preparan esta maravilla en Colombia? Es sencillo y genial. Cortan en pequeños trozos frutas frescas, algo que en Bogotá, donde pasé todo el año, es muy fácil de conseguir. Luego, las sumergen en agua caliente, casi hirviendo, hasta que el agua absorbe todo el sabor de la fruta. Una vez que la fruta está suave y cocida, al momento de servirla, añaden hojas de hierbabuena o menta. También vi que a veces le ponen algo de limoncillo, ¡lo que le da un toque de sabor inimaginable y delicioso! Lo mejor de todo es que, si quieres, puedes comerte la fruta al terminar tu bebida.
Puedes usar una variedad de frutas como mango, melón, mora, kiwi, maracuyá o fresa. Personalmente, les recomiendo la de fresa con hierbabuena; es tan exquisita que me impulsó a escribir sobre este pequeño gran detalle.
Así que, si algún día visitan Bogotá, Colombia, no olviden pedir una aromática. Con el clima frío de la ciudad, es una combinación perfecta y, además, ¡muy nutritiva!
En otro momento, les contaré sobre otras delicias colombianas como la Bandeja Paisa, las Empanadas, el Ajiaco y sus dulces típicos. ¡Hasta la próxima!